El abanico

El abanico 

A través de las junturas de la tela, se debelaba el mundo de una dama de aquella época.

Se conoce como época victoriana o era victoriana a un período en la historia del Reino Unido de Gran Bretaña. Fue la época de mayor esplendor del Imperio Británico y la cúspide de la Revolución Industrial en dicho país. Se extendió durante los 64 años del reinado de Victoria I (desde 1837 a 1901), uno de los más largos de la historia del reino.

Estuvo caracterizado por una serie de cambios políticos, culturales, económicos y científicos, que convirtieron al país agrario que era Inglaterra en una nación altamente industrializada e interconectada por una extensa red ferroviaria.[1]

Durante la época Victoriana la gente de la alta alcurnia se relacionaba a través de los objetos. Sin embargo, ya no era el pensamiento medieval, si no que ahora se tenía la mentalidad: yo soy el gobernante de mi vida y rijo sobre todo lo que pueda pasarme. Las damas de alta clase en los bailes o eventos sociales. se comunicaban con sus abanicos, guantes, paraguas, y cuadernillos para apuntar los bailes que habían tenido, quienes estaban solteras claro está.

Éstos son algunos ejemplos donde las mujeres se comunicaban por medio del abanico:

                • Llevarlo cerrado y colgado de la mano derecha significaba que se buscaba prometido.

                • Llevarlo cerrado y colgado de la mano izquierda significaba que se estaba comprometida.

                • Apoyar los labios en el extremo del abanico significaba que dudabas de él.

                • Usarlo para apartarse el cabello de la frente significaba que te acordabas de él.

                • Abanicarse muy deprisa significaba que le amabas con intensidad.

                • Abanicarse muy despacio significaba que te era indiferente.

                • Cerrarlo apresuradamente significaba que estabas celosa.

                • Dejarlo caer significaba que le pertenecías.

                • Llevarlo junto al corazón significaba que estabas sufriendo por amor.

                • Cubrirse parte del rostro avisaba de que los padres estaban observando.

                • Contar las varillas significaba que deseabas hablar con él.

                • Mirar con frecuencia los dibujos del abanico significaba que te gustaba mucho.

                • Dar un golpe con el abanico en la palma de la mano significaba que valorabas si te convenía.

                • Pasar el abanico de una mano a otra significaba que habías observado que miraba a otra.

                • Salir al balcón abanicándose significaba que ibas a salir de casa.

                • Salir al balcón sin abanicarse significaba que no ibas a ir a pasear.

                • Dar golpes con el abanico significaba impaciencia.

                • Cubrirte para protegerte del sol expresaba que no te gustaba.

                • No llevarlo visible y mantenerlo guardado en el bolsillo significaba que no querías amores.[2]

 

 
        

 

No era excepción la importancia del material del que estuviera hecho dicho abanico ya que señalaba la posición socioeconómica de la familia de la mujer.

Eran prácticas machistas que impidieran que la mujer se comunicara por ella misma, sin embargo sigue siendo fascinante la relación que tiene el objeto con la persona que lo posee y cómo se relaciona con el mundo dicha persona.

Decidí enfocarme en el abanico por la estrecha relación que tiene con la sociedad, es evidente que con la revolución industrial, el sentir y percibir de los objetos, que en un principio era totalmente diferente en la época de los celtas, cambió radicalmente gracias a la revolución industrial, junto con otros eventos de relevancia. La abundancia de objetos es obvia, el cambio del punto de vista, de la relación sujeto y objeto fue muy distinta.

Englobar la riqueza que contiene el reinado de Victoria es muy complicado, necesitaría mil páginas para abarcar todo, pero hablar sobre el abanico deja entrever la sociedad en la que la mujer de aquella época se movía ( por lo menos la de clase alta).

 



[1] «Época Victoriana».

[2] GabineteDeProtocolo, «El lenguaje del abanico, un whatsapp de la época victoriana».

Comentarios

  1. Excelente ejercicio, Majo. Muy interesante lo que un solo objeto -en un contexto determinado- nos puede decir sobre la vida, la cultura, los roles sociales y de genero, etc. Yo también pensé, al leer esta forma de comunicarse, el tremendo sistema de opresión sobre la mujer...
    Muy buena tu reflexión final.

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  2. Muy divertido de leer la verdad, que interesante como el objeto tiene tantas implicaciones y connotaciones, se nota que sabes y te interesa el tema.

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